UNO de los proyectos clave de la alcaldesa Ada Colau, la de unir los dos tranvías por la diagonal, por lo que parece ser, por intereses políticos. Ya que se ha aprobado en no unirlos la gran mayoría de partidos políticos, salvo BCenComú, PSC y de un regidor no adscrito a ningún partido politico.
El principal motivo del rechazo al tranvía, es invertir 200 millones de euros en una infraestructura publica y que una empresa privada (TRAM) duplique los beneficios de las obras y tenga perdidas millonarias a TMB y que se envie más de un centenar de autobuses que atraviesan la diagonal pasarlos a otras líneas, una cosa algo inviable.
Por eso pedían que esos 200 millones de euros se inviertan en cosas necesarias para mejorar el sistema de autobús de TMB, como ampliar oferta en fin de semana, nuevos autobuses, rescatar el servicio de Bus Nou Barris o finalizar la nova xarxa a tiempo. Durante este tiempo de no tranvía por la diagonal, se prevé que la D30 (La línea que debería unir toda la diagonal con autobuses eléctricos), se ponga en marcha en los próximos meses.

